A veces una infidelidad ocasional, puede traer consecuencias
indeseadas e impensables.
En una misma semana (lunes, miércoles y
viernes) recibí tres pedidos de consulta diferentes sobre el mismo
tema: llama una mujer diciendo que su esposo, con el cual está casada
hace largos años y con quien tiene dos o tres hijos adolescentes, se acaba de
enterar que es padre de otro niño, nacido hace varios años, fruto de un
encuentro sexual casual en un viaje de negocios o en medio de una crisis
matrimonial.
Ahora, pasados por ej. 10 años, comienzan a ser
"acosados" por aquella desconocida que dice tener un hijo suyo
alegando que el niño desea conocerlo y amenaza (ella) con hacer
escándalo familiar si no lo conoce, reconoce, mantiene,
visita e integra a su grupo familiar (esposa e hijos - medio hermanos del
hijo extramatrimonial - ).
Los hombres, aterrados, no atinan ni a
llamar a un abogado. Consultan sus esposas, ante quiene han
blanqueado la situación.
Es como si una bomba estallara en la familia
"tradicional".
Los sentimientos que predominan son la culpa y la
vergüenza (en el hombre), la bronca y la indignación (en su esposa) hasta que
finalmente deciden tomar el toro por las astas y enfrentar la situación:
se trata de un hijo, de un posible hijo.
En estos casos lo primero que hay que hacer es exigir la realización de
un estudio genético que corrobore si efectivamente el hombre es el
padre. Los lugares donde se suelen hacer son
el Hospital Durand, donde el estudio sale aproximadamente
$ 1.500.-(se hacen 5 estudios por día y la demanda va en aumento). Otro
lugar, es el Primer Centro Argentino de Inmunogenética que
funciona en la Fundación Favaloro. Allí el costo es de $
1.200.- y por último existe también la Universidad de Quilmes,
donde el costo es de $ 800.- Cada organismo trabaja de manera diferente.-
¿Cuál es el lugar más confiable? Depende. Investigando por
internet he visto denuncias de adulteración de datos en todos lados. Por eso,
algunos se hacen los estudios en dos lugares distintos, para evitar que la
corrupción pueda falsear el resultado.
Una vez efectuados los estudios respectivos,
mi sugerencia "legal" es que el hombre reconozca al
hijo. Téngase presente que aunque se niegue, la madre del hijo
puede obtener una sentencia de filiación, lo cual le significará mayores costos
y hasta un posible juicio de daños y perjuicios. Obviamente que ese
reconocimiento significará la existencia de un nuevo heredero en el
futuro y tendrá derecho a percibir alimentos de su padre, lo visite o no, lo
quiera con el corazón o no.
Luego del reconocimiento,
si se logra establecer un vínculo paterno-filial o no, es otra cuestión
que corre por otros carriles.
Cada hombre y cada mujer, cada
grupo familiar preexistente, cada hijo de madre soltera, lo resolverá de manera
diferente.
Uno de los casos que atendí me dijo:
- Ya lo conocí y no sentí nada. Para mí es un
extraño.
Otro, por el contrario, sostuvo:
- Quiero saber a ciencia cierta si es mi hija y si lo es
hacerme cargo.
Llamativamente, en todos los casos, no se trata de
bebés recién nacidos sino de niños grandes, púberes y en todos
los casos las madres permanecieron solteras todos estos años.
En cuanto a
la actitud de la esposa del hombre que se
entera que tiene un hijo extramatrimonial, en los tres casos fue al
principio de dolor, de bronca, de indignación, pero luego de comprensión y apoyo
incondicional. Lo único que piden es que no vayan a hacer un escándalo a su casa
y que les permitan informar a sus hijos de esta situación en el momento y del
modo que ellos consideren adecuado, para preservarlos de esta situación
movilizante de saber que tienen un medio hermano un poco más chico que
ellos.
Mirta Núñez